lunes, agosto 28, 2006

Chistesito de Políticos

The image “http://www.corazones.org/santos/miguel_arc.jpg” cannot be displayed, because it contains errors.Un día, mientras caminaba por la calle, un dirigente de un importante partido Político es trágicamente atropellado por un camión y muere.

Su alma llega al Paraíso y se encuentra en la entrada a San Pedro en persona

"Bienvenido al paraíso, -le dice San Pedro: Antes de que te acomodes, parece que hay un problema, verás, muy raramente un alto político ha llegado aquí y no estamos seguros de qué hacer contigo. Lo que haremos será hacerte pasar un día en el infierno y otro en el paraíso, y luego podrás elegir dónde pasar la eternidad."

Y con esto San Pedro acompaña al político al ascensor y baja, baja hasta el infierno, las puertas se abren y se encuentra justo en medio de un verde campo de golf.

A lo lejos hay un club y de pie delante de él están todos sus amigos políticos que habían trabajado con él, todos vestidos con traje de noche y muy contentos, corren a saludarlo, lo abrazan y recuerdan los buenos tiempos en los que se enriquecían a costa del pueblo.

Juegan un agradable partido de golf y luego por la noche cenan juntos en el Restaurante Gourmet del club con langosta.

Comparten la noche con hermosísimas y liberales jovencitas, Se encuentra también al diablo, que de hecho es un tipo muy simpático y se divierte mucho contando chistes y bailando.

Se está divirtiendo tanto que, antes de que se de cuenta, es ya hora de irse, todos le dan un apretón de manos y lo saludan mientras sube al ascensor.

El ascensor sube, sube, sube, y se reabre la puerta del paraíso donde San Pedro lo está esperando. Y dice: "Ahora es el momento de pasar al paraíso."

Así que el político (inescrupuloso, ciertamente), pasa las 24 horas sucesivas pasando de nube en nube, tocando el arpa y cantando. Antes de que se de cuenta, las 24 horas ya han pasado y San Pedro va a buscarlo.

"Ya has pasado un día en el infierno y otro en el paraíso, ahora debes elegir tu eternidad."

El Hombre reflexiona un momento y luego responde: "bueno, el paraíso ha sido precioso, pero creo que he estado mejor en el infierno.
"Así que San Pedro lo acompaña hasta el ascensor y otra vez baja, baja, baja, hasta el infierno.

Cuando las puertas del ascensor se abren se encuentra en medio de una tierra desierta, cubierta de desperdicios. Ve a todos sus amigos vestidos con trapos, recogiendo los desperdicios y metiéndolos en bolsas negras.

El Diablo lo alcanza y le pone un brazo en el cuello.

"no entiendo, -balbucea el político-. Ayer estuve aquí y había lindas mujeres, un campo de golf y un club, y comimos langosta y caviar, y bailamos y nos divertimos mucho. Ahora todo lo que hay es un terreno desértico lleno de porquerías..., y mis amigos parecen unos miserables.

" El Diablo lo mira, sonríe, y dice: "Ayer estábamos en campaña. Hoy..., ya votaste por nosotros!!!".